Oidábiadé – Nuestro antepasado temía ‘Guei Basui’

Gue Basui Adode

La historia de Guei Basui

Te diré un poco sobre lo que pasó con una gota de lluvia que cayó del cielo y se hizo humano:            

Dicen que uno de nuestros antepasados ​​fue a la selva para cazar miel, y se encontró con un muchacho, pero lo que oyó era la lluvia.

Él empezó a ir hacia el muchacho, pero entonces oyó el ruido de la lluvia, y por miedo, se quedó donde estaba. Eso es porque temía lo que vio cuando miró hacía el muchacho que se llamaba Gue Basui.

El hombre, nuestro antepasado, sacudió su cabeza y agarró su pelo que estaba amarrado en una cola de caballo, y lo metió para abajo. Cuando un hombre ayoreo mete su cola de caballo para abajo quiere decir que ha dominado su miedo. Él dijo: “Suena a lluvia pero no llueve.” Y seguió metiendo su cola de caballo para abajo.

Y con eso se acercó a Gue Basui que estaba bajo el árbol que había golpeado con un rayo. Dicen que había acompañado a un rayo cuando vino a la tierra.

El hombre lo llevó al campamento a Gue Basui.

Un día, tomó Gue Basui con él para cazar miel. Mientras él estaba cortando en un árbol para conseguir la miel, se puso muy sediento y exclamó, diciendo: “¡Giiiiiii!  que estoy tan sediento!”

Dicen que Gue Basui fue a buscar chicõri, una planta que retiene agua. Desenterró un pequeño chicõri, y en el proceso, le dió sed, también.

El hombre miró hacia abajo para ver lo que estaba haciendo Gue Basui . Y él lo vio llenar un mate con agua que fluía de su pelo cuando torció el pelo por encima de las orejas. Llenó un mate hecho de calabaza. El hombre vió una plantita acuática flotando encima del agua.

El hombre dijo a sí mismo: “Estoy con algo sobrenatural.” (Lo sabía porque no había sólo agua en el mate, pero también había una planta que sólo se encuentra en la parte superior de los lagos y ríos.)

Cuando regresó al campamento, dijo a su esposa: “He estado con un ser sobrenatural.”

La próxima vez que él se fue de caza, se fue con otros hombres, pero dejó a Gue Basui en el campamento, pero a medida que iba, pensaba: ‘He cometido un error.’

El hombre dijo a sus compañeros de caza: “Creo que he cometido un gran error. Dejando al muchacho en el campamento podría ser muy perjudicial para ustedes”.

Los niños del campamento se burlaban de Gue Basui:

Al verse solo en el campamento, Gue Basui comenzó a hacer una casa para sí mismo. Mientras trabajaba los niños empezaron a tirarle con cosas y burlarse de él.

Ellos dijeron: “De ese Gue Basui salen rayos. Solamente tiene que levantar sus brazos y el relámpago sale de sus axilas.”

Pero él siguió la construcción de su casa y no les prestó atención. Cuando terminó su casa, él trajo los que él quería proteger a la casa. Cuando estuvieron a salvo en la casa, él trajo daño a los de fuera. A los que lo habían lastimado, lanzando proyéctiles contra él, fuerron arrojados lejos de su casa.

E inmediatamente aquellos se transformaron en ranas: los hombres fueron transformados en ranas y las mujeres en sapos; los muchachos y las muchacha fueron transformados en varios tipos de ranas pequeñas, incluso los bebés. Los que Gue Basui echó de su casa, se convirtieron en habitantes acuáticos, lamentandose en el agua.

Después, Gue Basui fue llevado de vuelta hacia el cielo por un rayo de calor.

Este es el final de la parte de la historia que conozco.

Oidábiadé – Campo Loro, Paraguay – 1988.

Transcrito y traducido al español por: Maxine Morarie.